Qué pasa con un sitio al que nadie mantiene
No se rompe de golpe: se degrada. Las dependencias quedan sin parches de seguridad, las imágenes que va cargando el equipo pesan cada vez más, los enlaces internos apuntan a páginas que ya no existen y las integraciones dejan de funcionar cuando el proveedor cambia su API. Nueve meses después el sitio carga en el doble de tiempo y nadie sabe exactamente cuándo empezó.